lunes, 15 de febrero de 2010

Los grises secretos


Hoy que la sombra camina
sin impermeable por la calle,
que la humedad muestra su dedo,
su fina uña de agua
que lo escombra todo
y deja al descubierto
esa tristeza oxidada
que se tiende a lo largo
de los adióses.
Hoy, precisamente hoy,
se asoma el recuerdo
cómo una cita no concertada,
cómo una pincelada
de trazos lejanos y volátiles.
Alguien inventó las tardes
desnudas y crueles,
los besos que nunca fueron,
los días sin sol
y ese frío que encapsula
el tiempo.
No prevalecerá
la mala costumbre de amar,
pues se han cerrado
las posibilidades.
Las paredes trasminan
sus lágrimas saladas
y un telón piadoso de niebla
deslava el tiempo,
invalidando toda posibilidad
de vislumbrar
los grises secretos
tan amargos, tan muertos.
La Gata Rosa