miércoles, 16 de diciembre de 2009

Si se me diera morir


Se se me diera morir,
no moriría,
me convertiría en música de samba
o en recuerdo indoloro.
Visitaría la copa de los árboles,
cantaría el "Himno a la alegría"
con la voz de Cavallier,
brincaría las olas de dos en dos
o de tres en tres
o de tin marín, de do pingüé.
No piensen que subiría
a los monasterios,
ni que visitaría las iglesias;
son lugares tristes,
donde se muere un poco,
y yo, yo no quiero morir,
ni siquiera tantito,
que se mueren los tristes,
los aburridos, los pusilánimes.
Me niego en redondo
a ser protagonista
del eterno drama,
del negro duelo,
del moqueo espantoso.
Si se me diera morir,
vengan todos vestidos de fiesta,
brindemos, bailemos,
pintémosle a la muerte un violín,
festejemos la vida,
que si se me diera morir,
no moriría.
La Gata Rosa