miércoles, 16 de septiembre de 2009

Amar a Misha (Mijail Baryhsnikov)

Tenía entonces 19 años y él 36.
La primera vez que lo vi bailando con esos trazos imposibles con que sorprendía al mismo aire casi no podía creer que fuese real, me pareció un hombre fuera de este mundo y lo amé con la fuerza del primer amor.


"Danzar es recrear el espacio con el lenguaje del cuerpo"

Soñé que me amabas,

tus ojos de mar dentro de los míos

y yo, robándole besos a tu sonrisa.

Soñé que me amabas,

locas piruetas a mi alrededor,

giros perfectos bajo mis pudores,

dulces compases desgranando

nota a nota

tus latidos bajo mi piel.

Soñé que me elevabas,

tus manos en mi, transformaron

mi estructura,

y de pronto tuve alas,

que unidas a la tuyas

emprendieron un vuelo indescriptible.

Soñé que se esfumaba el tiempo,

que no existían las distancias,

que me pertenecías,

que cada partícula de tu ser

se fundía conmigo, y fui entonces,

la mejor ballerina que el mundo

haya conocido.

La Gata Rosa





domingo, 13 de septiembre de 2009

Ámame


Hoy me has enseñado a afeitarte, es bastante sensual, mi mano resbala por tu cara y siento que te ha crecido la barba durante estas 24 horas. Los pinchos son uno de tus atractivos, me duele removerlos, anoche los sentí bajando desde el hueco de mi cuello, hasta donde acaban las inhibiciones.

No puedo retraerme a la maravilla de la maquinita de afeitar, en un instante descubre la piel de tu rostro y me permite ir besando los espacios abiertos a mis labios.

¡Ay, te he cortado!, ¡lo siento amor! Ahora tendré que probar tu sangre con mi lengua, el sabor ha removido mi deseo.

Ámame en la dicha de sabernos libres,

en la realidad de declararnos presos,

en el amplio espacio donde nos inventamos,

en el estrecho lugar en que nos perdemos,

en el rugido interminable de nuestras rebeliones,

en los pensamientos de justicia que nos unifican,

en las diferencias de criterio que nos separan,

en la suave paz en que nos envolvemos,

en el norte y en el sur que tanto nos conocemos,

en el frío y el calor, en la noche y en el día,

en lo que nos hemos dicho

y en lo que no nos hemos contado.

Ámame en fin,

porque si no fuera así,

¿que podría hacer con toda esta historia

que hemos ido hilvanando?

La gata Rosa