sábado, 1 de agosto de 2009

Renovación

Pasaron muchos soles, muchos;
en el horizonte se adivinaban
las siluetas de los grandes edificios,
esos que una vez fueron
el non plus ultra
de la raza humana.
Ahora lucían viejos y musgosos,
sus ruinosos y grises esqueletos
apenas se sostenían.
De pronto la tierra
comenzó a temblar,
un gran terremoto asoló
cada rincón
y los edificios comenzaron
a desplomarse con gran estrépito,
caían y caían como fichas de dominó.
Luego...... todo fue silencio.
Al paso de muchos soles
y uno más,
la tierra amaneció de buen humor,
comenzó a poblarse
de tiernos verdores,
nacieron nuevas especies de pájaros
que cantaron como nunca,
los mares fueron poblados
por peces exóticos
de colores inverosímiles
y el aire se hizo puro y cristalino.
Al fin el hombre
había sido borrado para siempre
de la faz de la tierra.
Y todo fue equilibrio y armonía.
La Gata Rosa