miércoles, 8 de julio de 2009

La novela rosita

Bueno, pues terminé mi novela rosita- fresita, ignoro si alguién la leyó y que le habrá parecido, trato de escribir novelas y relatos cortos, porque para mi es un ejercicio, como el que hace fisioculturismo con regularidad para que no se le atrofien los músculos, así yo trato de que no se me atrofien las letras.
Espero alguna vez poder escribir algo que interese a los que gustan de leer, por lo pronto sigo leyendo, que es la mejor forma de adentrarse en este dificil arte de escribir.
Con mi cariño: La Gata Rosa

lunes, 6 de julio de 2009

El duelo VII




Esa madrugada André escuchó el ruido metálico de unas llaves y en seguida el rechinido de la puerta de la mazmorra, -André Fournet ¡levántese!, él se puso de pie y pensó que había llegado su hora, dos soldados lo llevaron junto a una pileta de agua y le ordenaron:- ¡lávese!-, luego le alargaron ropa limpia. Después, cuando hubo estado presentable, lo llevaron custodiado a palacio.

-Déjenos solos -, ordenó Felipe y los guardias se retiraron. Paso un largo tiempo en el que André y el príncipe se miraron con odio y resentimiento, por fin Felipe habló: -deberías estar agradecido de que alguien como Mirelle haya rogado por tu vida, sólo los cobardes se escudan tras las faldas de una mujer-, -¡yo no soy ningún cobarde y nunca le pedí a Mirelle que rogara por mi vida!-, -pues ella vino a pedirme de rodillas por ti-, -y....¿a cambio de qué respeta mi vida?-, - ¿que clase de rufián crees que soy?, en primer lugar, no creas que estás a salvo, te he dejado salir de prisión para que respondas como hombre por la afrenta que hiciste-,- no voy a eludir ninguna responsabilidad, estoy consiente de dicha afrenta y si es necesario tomar mi vida, estoy dispuesto a darla, el amor que siento por Mirelle bien vale la pena-, Felipe sintió como si la punta de una lanza al rojo vivo se le encajara en la piel, - no creas que soy tan generoso, si te hubiese dejado en la cárcel, tendría que haberte mandado colgar o fusilar, de manera que públicamente se diría el motivo de dicha ejecución y todos sabrían que yo, Felipe II, sucesor del trono de Burdeos, había sido burlado por un "don nadie"; ¿imaginas la de burlas que habría a mi alrededor?, hasta ahora nadie sabe el motivo de tu detención, pero tampoco lo sabrán-, -¿cómo piensa evitar las habladurías?-, -es sencillo, diré que una noche jugamos a las cartas y que tú me ganaste con trampas, de manera que te reté a un duelo-, -¿un duelo?-, el semblante de André se tornó en pálida cera, - si, es la única forma, tú tienes que responder por tu osadía y te estoy dando la oportunidad de defenderte, ¿quién te dice que me quitas de en medio y puedes realizar tus planes?-

-Ve a ver a tus padres y no trates de buscar a Mirelle, ella me prometió que nunca más te vería y sé que cumplirá su palabra, ya te mandaré decir cuando será la fecha del duelo-.

André salió de palacio, sintiendo que todo su mundo se derrumbaba. Sólo los brazos de sus madre calmaron un poco su dolor.

Mirelle había salido de la casa de sus padres, se encontraba en el convento de las Madres Clarisas, pero André supo averiguar su paradero y se las ingenió para mandarle una carta.

"Querida mía, gracias por haber implorado por mi vida, pero más valía que no lo hubieses hecho, porque yo hubiese preferido morir y no estar padeciendo tu ausencia.
Te recuerdo en cada cosa que veo e imagino a mi hijo creciendo en tu vientre; no tengo la menor duda de que es igual a ti y que tendrá la misma sonrisa dulce y amorosa que tienes tú. Gracias a él no moriré, ya que será una fuente de vida que prolongará mi existencia, si Dios lo quiere, en sus hijos y en los hijos de sus hijos. Háblale de mí, dile que lo amé desde el momento mismo que supe que vendría a este mundo y que sé que le tocó la mejor madre, la más hermosa, la más amorosa.
Mira que ironía, yo que amo tanto la vida, que me enternezco ante el nacimiento de una planta, de una flor, de un insecto; precisamente hoy, 10 de enero, hace 22 años fue el día que nací y mi regalo de cumpleaños es este aviso:

Para André Fournet, hijo de la casa Fournet:


En nombre de Felipe II, excelentísimo príncipe y sucesor de la corona de Burdeos, se le pide acuda el día 14 de enero a las 5:45 de la mañana en el muelle del Faro de Sirene, para saldar su deuda de honor. Se le pide lleve con usted a dos personas que atestigüen dicho acto.

Por la corona: Felipe II Príncipe de Burdeos

Entenderás que es irrelevante el resultado de dicho duelo, no importa quién muera, de todos modos yo estaré muerto.

Los ama por siempre : André

Yo vi ese duelo: La mañana estaba brumosa y hacía mucho frío. A lo lejos se escucharon los cascos de los caballos y de pronto aparecieron entre la niebla tirando dos carruajes, noté los escudos reales de las puertas, de uno descendió el príncipe Felipe ataviado con un hermoso traje aterciopelado de color azul, cubierto por una capa de un azul más intenso, parecía más alto y más fuerte. y del otro carruaje bajaron tres hombres vestidos de negro, dos de ellos llevaba en las manos unos estuches forrados de piel.
Cómo salido de la nada apareció André montando un hermoso caballo blanco y gris, tras él su hermano y un amigo de ambos, cabalgaban en sus respectivos corceles.
André se acercó a Felipe, -Sepa que no soy ningún cobarde, pero lo último que deseo es matar a nadie, lo único que le pido es que me apunte directo al corazón, no me gustaría quedar vivo-, -¿ me estás diciendo que no te defenderás?-, si, es verdad, no me defenderé-, -¡cobarde, más vale que te defiendas!-,- no, no quiero que mi hijo sepa que su padre fue un asesino-, -¿tu .....hijo, Marielle está embarazada?-, André asintió con la cabeza, el rostro de Felipe se llenó de estupor y luego se transformó en una máscara de odio, - ¡muy bien, si así lo quieres, serás complacido!-. Un hombre llegó junto a ellos y dijo:- perdone majestad, pero necesito hablar con usted -, Victor llegó junto a ellos, tomó a Andrés por los hombros y se lo llevó al otro extremo.

- Príncipe, le vuelvo a decir: usted no debe exponer su vida, es demasiado importante para su pueblo, además no tiene hermanos, no hay nadie más que pueda suceder a su padre, es absurdo que insista en este desatino -, - no te preocupes, este es un mero trámite, lo que me hizo ese infeliz, sólo puede pagarse matándolo personalmente-,- perdón majestad, pero ¿que puede ser tan grave cómo para que usted exponga su vida?-, - no puedo decirlo, lo único que te diré, es que mi vida realmente no está en peligro-, -¡sea! no puedo oponerme a su voluntad-
Los padrinos se acercaron para hacer las presentaciones y poco después trajeron los estuches con las pistolas que usarían los contendientes. Felipe tomó la suya con gran determinación, pero a André le tembló la mano cuando lo hizo y pudo ver la sonrisa sarcástica de su oponente.
Les ordenaron que caminaran diez pasos y luego dispararan, vi a André caminar encorvado, como si el peso del mundo estuviera en sus hombros, en cambio el príncipe Felipe caminó gallardo y seguro.
Caminaron los diez fatales pasos y vi como Felipe disparó primero, pero no salió la bala ¡se había trabado el arma!, André disparó como un autómata, unos segundos después y sin que lo hubiera deseado dio directamente en el corazón de su rival, que cayó fulminado.
Todos estaban estupefactos y sin poder creerlo, Felipe estaba muerto, nada se podía hacer por revivirlo.
En ese momento me fijé en André, parecía que todo vestigio de vida había huido también de él, su rostro era completamente inexpresivo.
De pronto comenzó a nevar y las lágrimas de los dolientes hacían unas extrañas marcas en sus mejillas.
Todo se vistió de blanco y mientras subían al carruaje el cadáver de su querido príncipe, un camino carmesí, quedó sobre la nieve;luego se marcharon sin siquiera decir una palabra.
Entre Victor y el amigo de ambos, trataron de disuadir a André para que subiera a su caballo, pero él entregó la rienda a su hermano y se echó a caminar.
Fue muy extraño, pero cuando quise seguir sus pasos, noté que el camino estaba liso, nada había hollado su blancura, tal vez un hombre sin alma era incapáz de dejar alguna huella en el camino.
Y recordé una cita bíblica:
"El que derrame la sangre
de un hombre,
por otro hombre
su sangre será derramada,
porque a imagen de Dios
es hecho el hombre"
Gn. 9 :6-7
FIN